domingo, 26 de diciembre de 2010

Bollullos entre los primeros de la provincia en número de nacimientos en el 2009

La Gran Sevilla no había tenido tantos bebés en tan poco tiempo. Y es que el año 2009 fue el segundo mejor en nacimientos de la última década, tan sólo superado con los registros de un año atrás, 2008. Según publica el Instituto de Estadística de Andalucía (IEA), cerca de 20.000 nuevos vecinos llegaron al mundo el pasado año, es decir, un 25% más que en 1999. Y el resto de años siguen un camino similar. Ese nuevo registro apuntala el baby boom de hace un año, que justifica en parte el crecimiento exponencial de la población de la Gran Sevilla, que ya supera el millón y medio de habitantes.
La alta tasa de natalidad fue posible gracias al Aljarafe, que patenta esa fórmula de acoger parejas jóvenes que forman allí su familia. De hecho, siete de los diez municipios con mayor natalidad de la provincia pertenecen a esta comarca. Y dos más, Guillena y Alcalá de Guadaíra, también pertenecen al área metropolitana.


Tan sólo Burguillos -que no está lejos de ese área de influencia- se sale de una tendencia que se confirma año tras año: la Gran Sevilla crece con fuerza mientras el resto de la provincia mengua. Así, se percibe, a tenor de estos datos, que los pueblos que están fuera de la corona metropolitana sufren una pérdida progresiva de población. Sólo en el pasado año, el 42% de estos municipios tuvieron un crecimiento vegetativo cero o negativo, es decir, tuvieron más fallecimientos que nacimientos. Eso no ocurre en la Gran Sevilla, donde sólo Castilleja del Campo, que es el pueblo más pequeño de la aglomeración urbana, y Carrión de los Céspedes, que es de los más envejecidos, registraron un saldo negativo.

Eso es fruto de que el ritmo de alumbramientos no ha cesado en el área metropolitana, aunque los protagonistas vayan variando. En ese sentido, Albaida del Aljarafe, por primera vez en mucho tiempo, no tiene el cartel de ser el pueblo de los chupetes. Ese honor se lo ganó Umbrete, que con menos de 8.000 habitantes disfrutó de 158 nacimientos. Eso se traduce en una tasa de 20,52 bebés por cada mil habitantes, ocho puntos por encima de la media provincial (12,53) y similar a estados como Ecuador, Venezuela o Panamá. A ese nivel sólo se sitúa otro municipio de la segunda corona: Palomares del Río (20,26).

Esa estadística demuestra que el baby boom hace años que dejó la primera corona metropolitana y se afincó en la segunda. Nuestro pueblo, Bormujos, Albaida del Aljarafe, Espartinas o Guillena lideran, por ejemplo, la clasificación de tasa de natalidad.

La estadística de nacimientos y defunciones de 2009 ha sido clave en el resultado del último padrón, que ha llegado con fecha de 1 de enero de 2010. La más contenta por estos resultados fue la capital, que seguirá un año más por encima de los 700.000 habitantes, una cuestión primordial en clave económica -más fondos estatales- pero también políticos -si se bajaba de ese umbral se pasaba de 33 a 31 concejales en las próximas elecciones-. Sólo en lo que respecta a crecimiento vegetativo se solventó la papeleta, ya que frente a los 5.894 fallecimientos de hace un año nacieron 7.984 sevillanos. Pese al aumento, la tasa de natalidad sigue siendo baja comparada con el resto de la aglomeración (11,35) debido al progresivo envejecimiento de la población. Sólo Isla Mayor, Castilleja del Campo y Carrión de los Céspedes tienen peor registro.

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